viernes, 3 de mayo de 2013

LA MOTIVACIÓN Y LOS DIFERENTES ESTILOS DE APRENDIZAJE EN AULA


Motivación, derivan del verbo latino moveré que significa moverse, poner en movimiento, estar listo  para la acción. La motivación es una predisposición general que dirige el comportamiento hacia la obtención de lo que se desea. Bajo esta perspectiva las personas con problemas de atención están siempre motivadas, pero su mayor problema es que responden a muchos estímulos a la vez.

En general, la motivación puede ser de dos tipos: La motivación intrínseca, ocurre cuando estudiante se enfoca más sobre el proceso de logros que sobre resultados, puede pensarse que están motivados al logro. De este modo realizan cosas por el placer y la satisfacción de realizar o crear algo. La motivación extrínseca, se da cuando el alumno sólo trata de aprender no tanto porque le gusta la asignatura o actividad sino por las calificaciones o el premio que va a recibir.

En las aulas de arquitectura de UPAO-Piura, los estudiantes de los primero ciclos tienen motivaciones extrínseca; sin embargo los jóvenes de ciclos superiores, con mayor conciencia y responsabilidad tienen motivaciones intrínsecas por lo que su participación se hace mayoritariamente competitiva en aula.

Resulta más tedioso para el docente explicar y motivar a los alumnos de los primeros ciclos, puesto que aún no comprenden la dimensión de estudiar Arquitectura, ni la importancia de asumir ese reto con responsabilidad. Nos cuesta más, encontrar la forma adecuada de hacerlos participar, exponer y trabajar colaborativamente sin que ello signifique que los estemos obligando.

Por eso, a pesar de la gran cantidad de alumnos por aula, mediante el recurso metodológico de usar las Tic’s se ha podido motivar positivamente la participación colaborativa de los estudiantes en asignaturas teórico-prácticos; haciéndose menos pesado la transmisión de información puesto que cada grupo de trabajo la construye en el laboratorio de Cómputo de la Escuela; y, luego la exponen contrastándola con la obtenida por los demás grupos, haciendo uso de la reflexión y el debate como puntos centrales de la dinámica de grupos y el aprendizaje en aula.
  
Esto es de mucha importancia ya que es evidente un cambio en el comportamiento de los estudiantes para con las asignaturas en lo siguiente:

1.   Llegan temprano a clase y en un estado de ánimo relajado, puesto que no se sobrecargan con las tareas, ya que todas se realizan en aula, en grupos de trabajos
2. Los estudiantes que llegan tarde, llaman a sus compañeros para avisar que quieren ser incluidos en los equipos de trabajo.
3.  Los estudiantes cuando llegan tarde desean ingresar a clases, aunque no sea registrada su asistencia y participan.
4. Los  estudiantes se organizan con mayor celeridad y asumen responsabilidades individuales y grupales.
5.  Los estudiantes han mejorado la búsqueda de información en la web.
6.  Los estudiantes respetan los derechos de autor, por ello citan las fuentes de información en sus trabajos.
7. Los estudiantes, han mejorado el manejo del Aula Virtual, el correo electrónico UPAO y el foro.
8. Los estudiantes, han mejorado el manejo de los Programas de Office, Power Point  y Word, así como  sus herramientas.
9.  Han mejorado el vocabulario y la forma de presentarse a exponer en público.

Cabe señalar que las actividades prácticas realizadas en el laboratorio de cómputo de la Escuela, están basadas en los diferentes estilos de aprendizaje, tan es así que las prácticas versan en realizar lo siguiente:

a)      Comprensión de textos, los cuales se envían vía web o se cuelgan en el aula virtual
b)   Elaboración de mapas mentales, mapas conceptuales y similares; en base a lecturas o la investigación que realizan vía web y utilizando los programas del office o similares.
c)      Analizan y sintetizan en base a imágenes, gráficos, videos y similares.
d)     Exponen y comentan el contenido.
e)      Debaten en base a opiniones de grupos
f)  Critican y reflexionan, después de leer en voz alta algunas diapositivas de contenido importante.
g)      Elaboración de ensayos, monografías compilativas y presentaciones, que luego envía por mail.
h)     Participan activamente en el foro del Aula Virtual.
  
Cada estudiante es diferente y aprende en la búsqueda de información, reflexión, lectura, traducción y elaboración de  gráficos; cada estudiantes consulta a otro para intercambiar la comprensión que han hecho sobre determinado tema. Se consultan, debaten, se explican mutuamente y se divierten corrigiéndose cuando alguno se equivoca.

Esto ha permitido que el grupo de trabajo se conozca mejor, y desarrollen valores como responsabilidad, solidaridad, confianza, disciplina, capacidad de organización y unión, entendida como la fortaleza en grupo.

Es la primera experiencia que realizo con esta metodología, y, en honor a la verdad considero haber encontrado la fórmula que despierta la motivación intrínseca en los estudiantes; no olvidemos que estas generaciones nacen en la era digital y el aula fría y monótona les resulta estresante y un tanto aburrida para asimilar conocimiento.


        Práctica en Laboratorio - Ecología y Geografía Urbana
           III Ciclo UPAO-Piura / 2013-I

Bibliografía Consultada:
-  La Motivación, Psicología Educativa,  Dr. Edmundo Arévalo Luna
      Universidad Privada Antenor Orrego. Escuela de Post Grado en Educación.
      - ¿Cómo despertar la motivación en aula?, Marina Peña, MEd. PSICOLOGA
     Especialista en Educación y Familia / www.marinapena.com
-     - Las tecnologías de la información y la comunicación en la formación docente.
     Guía de Planificación. UNESCO 2004. Ediciones Trilce. ISBN 9974-32-350-9

IMPORTANCIA DE LA PSICOLOGÍA EDUCATIVA Y SU PREVENCIÓN


Los seres humanos nos educamos de acuerdo a dos procesos fundamentales y complementarios: uno de orden social y otro de orden individual. El transcurrir de ambos procesos transita entre lo que aprende en teoría y lo que aplica a través de su experiencia en una contrastación de esos saberes particulares con los contextuales.

A pesar de ello, se piensa sin embargo, que cualquier profesional “exitoso” o no, reúne las cualidades para ejercer la docencia en el nivel superior; advirtiendo una formación docente dominada por la tendencia de enseñar a manejar contenidos pero no a elaborarlos, debatirlos ni transformarlos; más aún con un trato hacia el estudiantes para nada pedagógico y sin responsabilidad didáctica.

Por otro lado, como bien señala Villaroel solemos encontrar en la universidad una clara y precisa diferenciación de roles: “Unos están allí para producir el conocimiento, es decir, son investigadores. Otros transfieren esos conocimientos a la comunidad extrauniversitaria, traducidos en servicios y aplicaciones, son los extensionistas; y hay otro grupo que debe transmitir esos conocimientos, son los docentes. (...) Nótese que los encargados de transmitir el conocimiento no son los creadores del mismo, ni tampoco - dentro del esquema tradicional - se preocupan por apropiarse debidamente de ese conocimiento”.

La docencia es más que hablarles a jóvenes, dentro de un aula; jóvenes  con expectativas y deseos incontrolados de convertirse rápidamente en profesionales; y, dentro de este acontecimiento el ser docente o catedrático – como algunos nos llaman – se devela la imperiosa a necesidad de alimentarnos de pedagogía, didáctica y metodologías propias y compatibles con nuestra realidad profesional que conlleven a elevar el proceso de enseñanza – aprendizaje de la arquitectura, motivando al estudiante a comprender cada vez más el oficio por el cual se han inclinado.

Como dice Montero (1) “… la profesión de la enseñanza no tiene un cuerpo   codificado de conocimientos y habilidades compartidos, una cultura compartida. La  ausencia de este cuerpo de conocimientos compartidos -una de las marcas de las profesiones-  cuestiona la pertinencia de utilizar el término profesión para la enseñanza. La consideración de la experiencia práctica como la fuente más importante de adquisición de conocimientos y habilidades -situación que configura un saber vulgar técnico, o artesanal pero nunca un saber científico, base del saber profesional ha conducido durante mucho tiempo a la irreverencia de la formación para la comunidad  académica y los propios profesores”.

Según Adriana Careaga, en su escrito “EL DESAFIO DE SER DOCENTE” (2), considera que para un ser un buen docente se destaca lo siguiente:
- Saber su materia
- Preparar bien las clases
- Explicar con claridad y orden
 - Escribir en el pizarrón con claridad y buena letra
- Ser capaz de realizar un trabajo en equipo
- Poseer clara sensibilización por su entorno social y cultural
- Ser capaz de ponerse en el lugar del alumno
- Resultar asequible a los estudiantes
- Ser algo histriónico
- Hacer participar a los estudiantes
- Llegar a clase puntualmente
- Ser respetuoso
- Presentarse en forma correcta


Así mismo, los desafíos actuales de la sociedad, demandan del docente la demostración de una competencia profesional real, basada en un sólido dominio científico y la capacidad de ejercerla. Como consecuencia de ello, se vislumbraría una ruptura del  paradigma de la repetición y transmisión de conocimientos por otro basado en las competencias que se construyen y transforman a partir del mercado de trabajo.

El estudiante si bien no es adolescente se encuentra en un proceso de transición de la etapa de juventud a la adultez temprana – con las anomalías de cada caso – debe ser previsible y fundamental que todo profesional que pretenda transmitir su conocimiento en aulas de educación superior, por más brillante que fuere, cuente con herramientas pedagógicas que le permitan llegar a los estudiantes para fortalecer sus conocimientos previos y motivar sus capacidades e inteligencias, brindándole una formación integra, apoyándole en las diferentes etapas de su desarrollo cognoscitivo.

Sin embargo, debo testimoniar que mi formación profesional estuvo bastante influenciada por el paradigma de la repetición y transmisión de conocimientos; el 90% de profesionales que cumplían el rol docente en la Facultad que estudie, no contaban con las estrategias metodológicas o el razonamiento intuitivo – pedagógico (psicología educativa), sino más bien se enarbolaban  repitiendo modelos anacrónicos que más que enseñar, alimentan hasta hoy su egocentrismo; siendo más personajes que personas. Y, aunque considero que al inicio de su incursión docente no podrían hacerlos totalmente responsables - ya que esos modelos eran todo lo que conocían - el hecho de que en pleno siglo XXI continúen con el mismo patrón de enseñanza, si es algo cuestionable.

Esta paradójica situación de haber pasado por una formación profesional con cuasi docentes ha impulsado – no sé porque razón – que muchos de los egresados - arquitectos hoy en día - estemos enseñando en las facultades de Arquitectura de la Región Piura y de otras partes del Perú como Lima, Huánuco, Trujillo, Chiclayo, etc. Y, que el 95% estemos preocupados por enseñar  con pedagogía, didáctica y responsabilidad; cabria interrogarse como es que nace esta vocación de ser docentes en el contexto antes descrito?; una especulación es que el 10% de arquitectos con vocación y conciencia pedagógicos de la Facultad donde estudiamos hayan influenciado en nosotros, puesto que eran con los que podíamos conversar, reunirnos, hablar, preguntar, compartir, etc. ; y fueron quienes nos iniciaron en  las ayudantías de cátedra en los últimos años de la carrera, explicándonos como motivar el estudio por la arquitectura en los nuevos estudiantes.

Actualmente - pensando siempre en no repetir los patrones que tantos vacíos y sinsabores nos dejaron en el consiente e inconsciente -  la nueva generación de  arquitectos-docentes estamos llanos a  buscar las respuesta que nuestros formadores de pregrado jamás contestaron en las aulas, con la finalidad de mejorar la formación profesional que ofrecemos; hay una expectativa real por vocación para aceptar nuestros errores y mutar los comportamientos en pro de elevar su calidad pedagógica, la cual seguramente desembocará en la investigación científica y el perfeccionamiento profesional, consciente de lo que representa para la comunidad educativa y la sociedad a la que pertenecemos.  Como iniciativa de ello es que cinco de los diez docentes de Piura, estamos cursando la Maestría en Didáctica de la Educación Superior en la Escuela de Post Grado de la UPAO; y un docente mas está estudiando Doctorado en Educación también en esta casa superior de estudios. Se espera que el próximo ciclo este número aumente por vocación, mas que por una disposición rectoral.

Debo manifestar también que al cursar, la asignatura de Psicología Educativa, comprendo mejor la razón por la cual suceden ciertos comportamientos en aula; y, aunque empíricamente se ha tratado de resolver como llegar a los estudiantes en el proceso de enseñanza aprendizaje de la Arquitectura; salta a la vista la importancia fundamental de tener formación teórica en este tema, porque es el conocimiento básico que nos permite  entender y comprender ambas situaciones desde la perspectiva docente y del alumno.

Los vertiginosos cambios que observamos en la sociedad nos llevan a sostener que la formación profesional en la universidad debe apuntar menos al desarrollo de la racionalidad técnica y mucho más a generar en los estudiantes capacidades de situarse frente a los efectos de la globalización, a los escenarios y reglas de juego cambiantes, la incertidumbre, los conflictos éticos y otros tantos fenómenos concomitantes. Esa capacidad situacional conlleva el desarrollo de habilidades específicas muy diferentes a las que tradicionalmente se intentan enseñar en las universidades.

Por ello hay una pre-disposición  natural del docente de arquitectura de UPAO – Campus Piura por aprender, mejorar, construir, mutar evolucionar y desarrollar todo lo que se necesita en el campo de la didáctica para aplicarlo a la Arquitectura; que por su naturaleza – ya compleja – necesita investigación y apoyo permanente de la psicología educativa, y así explorar y descubrir los procesos psicológicos que se dan en el ámbito educacional.

Bajo lo antes expuesto cabría preguntarse entonces si es responsable y ético que cualquier profesional incursione en la docencia universitaria sin prever que se necesita conocer a la psicología educativa? ¿Eso no sería estafar al sistema de educación superior? ¿Se educa? o ¿Se transmite conocimiento?.
Arq. Julio Ramírez Nuñez , Magister en Educación
Taller Básico II / UPAO-Piura (2012-II)

(1)    Montero, L. (2001). La construcción del conocimiento profesional docente. Rosario: Homo Sapiens Ediciones.
(2)  EL DESAFIO DE SER DOCENTE, Prof. Adj. Lic. Adriana Careaga - Otoño, 2007; DEPARTAMENTO DE EDUCACIÓN MÉDICA. Facultad de Medicina. Universidad de la República.

FUNDAMENTOS DE LA PSICOLOGÍA EDUCATIVA


La psicología educativa, como disciplina científica forma un cuerpo de conocimientos teóricos y prácticos de importancia en el desempeño profesional de docentes, pues erige como punto de partida para la fundamentación del diseño y desarrollo de cualquier proceso de enseñanza – aprendizaje.

Sin embargo, a pesar de su importancia, podemos decir que no existe un total acuerdo sobre su delimitación conceptual, objeto de estudio y fundamentos propios. Aunque históricamente surge con pretensiones de ser una disciplina unificada en la que ambos dominios, el psicólogo y el educativo, se tomasen consideración simultánea y las perspectivas de cada uno se mezclasen simultáneamente.

Para Genovard (1979) la psicología educativa constituye una operación arriesgada, porque los modelos explicativos surgidos a lo largo de su desarrollo solo son pautas entre diversos modelos alternativos cuando solo se tiene evidencia empírica parcial de su validez. Snow (1981) la cataloga como una cebolla – una colección de capas cuya unidad puede ser fácilmente desmembrada para no revelar ningún contenido, aunque todas las capas son cebollas y sirven para muchas cosas.

La psicología Educativa como disciplina es un conocimiento científico que tiene que ver con la aplicación de principios y explicaciones de la psicología a la teoría y práctica educativa, pero existe un desacuerdo  en su carácter básico o aplicado, los contenidos que incluyen, su relación con otras áreas de la psicología general, etc.

Ante este problema de identidad se exponen las siguientes razones:

a) Nace por la confluencia de intereses de psicólogos y pedagogos para ofrecer un marco teórico explicativo de los procesos de enseñanza aprendizaje, convirtiéndose en una disciplina puente.

b)  Trata de aplicar principios, leyes y teorías de la psicología general a entornos de aprendizaje sobre situaciones reales educativas.

c)Su objeto de estudio son los procesos de cambio comportamental producidos por las situaciones de enseñanza aprendizaje, es decir complejidad y ambigüedad en su objeto de estudio.

d) Diversidad de modelos explicativos siendo el más aceptado el Modelo MISE (Rivas 1997): el que goza de mayor aceptación y que parte de tres postulados: significación, interacción y actividad que delimita la situación educativa como una realidad en la que actúan los cinco principios:
    1.   Intencionalidad: motivación escolar
2.   Diseño de Instrucción: planificación del proceso educativo
3.   Relaciones personales: clima del proceso de enseñanza - aprendizaje
4.   Adquisición de conocimiento: proceso de aprendizaje escolar
5.   Evaluación: retro alimentación del proceso de enseñanza aprendizaje.

      Siendo este el contexto que alberga la conceptualización de la psicología educativa, es evidente que sus fundamentos son los siguientes:

a) Elabora teorías, métodos, principios y leyes propias sobe  los propios entornos educativos. Por ejemplo: Teoría científica y teoría psicológica basada en el aprendizaje real, teorías útiles acerca del aprendizaje, cognición y desarrollo humano.

b) Da respuesta a interrogantes e hipótesis acerca de esencia los aprendizajes y la enseñanza en aula.

c)    Proporciona las bases para tomas decisiones fundamentadas respecto a la práctica educativa



Maestría en Didáctica de la Educación Superior
UPAO-Piura / Ciclo 2012-II
Bibliografía:
·         Psicología de la Educación, Juan Luis Castejón y otros
Editorial Club Universitario/www.ecu.fm         
·         Psicología Educativa , Dr. Edmundo Arévalo Luna
Universidad Privada Antenor Orrego.